Urbanismo y Espacio Público · Arquitectura
Reserva de Madrid cuenta con 40 hectáreas concebidas como una pieza completa de ciudad con énfasis en vivienda de interés social, en la que se diseñaron y construyeron 3.580 unidades de vivienda. La urbanización ya le cedió al municipio un estadio, construyó un gran parque recreativo y deportivo, y contará además con un colegio.
Las manzanas están rodeadas por espacios públicos verdes de 30 metros de ancho y paramentadas por edificios de 5 pisos que conforman claustros con patios privados totalmente verdes, de entre 40 y 80 metros de largo. Se propuso separar totalmente los parqueaderos de las viviendas y las zonas verdes —algunos a nivel, otros en edificios de parqueaderos— para que los automóviles no tengan contacto con los niños.
Es una ciudad paramentada que garantiza vida y seguridad en el espacio público, con todos los apartamentos orientados hacia una zona verde y con iluminación y ventilación natural incluso en baños y cocinas. Los edificios comunales mezclan comercio y salones infantiles en los primeros pisos con salones y gimnasios en los pisos altos, y en las esquinas más significativas hay tiendas de barrio. Cada parque interno privado tiene un carácter propio: gimnasios al aire libre, zonas de juego, canchas deportivas, jardines y plazoletas de encuentro.
Con una densidad de 180 viviendas por hectárea útil, el proyecto logra una amplia variedad de espacios verdes bajo una premisa de diseño clara para vivienda de interés social: "vivir frente a un parque".